lunes, 19 de agosto de 2013

Al nuevo alcalde


11 de Junio de 2011.
 
A la atención de: Joaquín Portolés Beltrán.
Alcalde del Muy Ilustre Ayuntamiento de Buñuel

Muy señor alcalde:
            En primer lugar he de felicitarle por su elección como alcalde de nuestro pueblo, pues ha sido su voluntad la de representarnos a todos los buñueleros y  los buñueleros por mayoría así lo han querido.
            Mi más sincera enhorabuena.
           Imagino que tendrá noticias de las acciones y actos que estoy organizando a título personal para rememorar, después de setenta y cinco años y por primera vez en nuestra historia, los sucesos ocurridos en nuestro pueblo en el verano de 1936 y que han sido los hechos más trágicos y más determinantes que se recuerdan y que todavía duelen las laceradas en el alma vieja de muchas casas.
           Son duros y crueles pero hemos de tener el valor de recordarlos.
          En las cartas enviadas por mí a su antecesor Don Santiago Mayayo Chueca ya le hice partícipe de mis propósitos y con ellas traté de recabar su colaboración y de procurar mi disposición, sin que recibiera ninguna respuesta directa y presta por su parte.
          Las cartas son de fechas:
                  19 de Abril de 2010
                  25 de Mayo de 2010
                  30 de Junio de 2010
                  25 de Diciembre de 2010
                 11 de Enero de 2011
                 No me cabe duda de que estas cartas estarán en los archivos de la Casa Consistorial, en todo caso las tengo a su disposición en cuanto las solicite.

De todas las actuaciones a las que se hacen referencia, por mis propios medios y bajo mi estricta responsabilidad, como ciudadano comprometido con mi pueblo, dos de ellas se han cumplido:
                 17 de Diciembre de 2010
                 Presentación de la obra:
                       Buñuel verano de 1936 de la esperanza al terror.
                 10 de Junio de 2011
                 Presentación de la obra:
                        Como la mula al surco, en memoria de Luís Tajafuerce Morales
                 Para finalizar en año tengo previsto presentar la obra:
                        Al pasar la barca.
                Son todo estas obras, obras de recuerdo de la historia de nuestro pueblo que de nuevo se las ofrezco a la corporación que usted desde hoy mismo preside, sin ningún beneficio por mi parte, estas cosas no se hacen por dinero, para que puedan repartirlas a todos los vecinos del pueblo como se ha hecho en otras ocasiones con otras obras del mismo índole.

Sabrá perdonarme porque esta carta se la haya tenido que escribir a usted nada más tomado posesión de su cargo, pero entenderá que el resto de los actos que estoy organizando se van a suceder de inmediato, y para poder recabar su colaboración y su participación, y dado el requisito de tiempo necesario para poder tomar una decisión de este tipo, he creído conveniente al menos poner en su conocimiento los actos previstos para la tarde del día 23 de Julio en el cruce de calles al que llamamos Carasol.
             Allí estarán invitados a estar todos los huérfanos de aquellos asesinados en aquel verano para que sean receptores de la afirmación a sus padres por parte de los hijos de su pueblo, sus vecinos.
             El acto comenzará con un llamamiento que realizará un grupo acústico y que rememorará los golpes que deban a las puertas de la casa consistorial a la cuatro de la tarde de aquel fatídico 23 de Julio de 1936, para simular los tiros que abatieron de la vida a Alfonso y a Martín.
             Luego será una aclamación de la inocencia, un reconocimiento de la injusticia, un homenaje de recuerdo hacia aquellas cincuenta y dos personas asesinadas aquel verano, que creo que sería importante se hiciera en nombre de todo el pueblo representado por usted mismo con arreglo a esta idea.

Han pasado setenta y cinco años desde que sucedieron los acontecimientos que en este día pasados setenta y cinco años recordamos, traídos hasta aquí, cogidos por la necesidad humana de hacer un mínimo de justicia.
Estos son los hechos: hombres de nuestro pueblo, incorporados a los militares que se habían levantado contra la legalidad republicana en 18 de Julio de 1936, fueron a por vuestros padres y los sacaron de sus casas y los asesinaron.
Suplantaron la ley y obraron de manera criminal.
Estos hechos, que son los más trágicos y determinantes de la historia de nuestro pueblo, que en estos tiempos a todos nos pueden parecer increíbles, en aquellos tiempos para vuestros padres fusilados también eran imposibles de creer,  y contra ellos, tenemos que reconocer que ocurrieron.
Eran hombres inocentes.
Los acusaron injustamente.
Los asesinaron.
Hechos que se como una maldición se han querido desconocer y cubrir con mil mentiras, y hasta este día,  nos hemos sugestionado, nos hemos refugiado en el silencio, poniéndonos de acuerdo en que son hechos tan graves y trágicos que se han de olvidar. Y no se puede olvidar sino que ha que reconocerlos y dejar constancia de que desgraciadamente ocurrieron
En este momento hemos de pedir perdón por todos.
Por los que hicieron
Por los que no evitaron
Y por las dos generaciones del pueblo que han callado.
 

Se tratará de que sea un acto en el que todos los presentes, con usted a la cabeza, autoridades y ciudadanos, herederos de los unos y de los otros, y todas aquellas personas que acudan a acompañarnos de otros pueblos, se sientan protagonistas y a continuación todo aquel que lo desee, sin exclusión ni medida, y que entienda que tiene algo que decir al resto de los presentes, desde su propia libertad, tendrá oportunidad a decir aquello que quiera.

Acabadas las intervenciones y teniendo de testigos a todos los partícipes en el acto, está previsto colocar en los porches de Ayuntamiento una placa con unos de estos dos textos para que quede constancia en el corazón del pueblo de aquellos acontecimientos.

EN LOS BAJOS DE ESTE AYUNTAMIENTO EL DÍA 23 DE JULIO DE 1936 ASESINARON AL ALCALDE ALFONSO MARQUINA Y AL SECRETARIO MUNICIPAL MARTÍN DOMINGO. TAMBIEN ERAN CONCEJALES DE ESTE AYUNTAMIENTO REPUBLICANO EN ESTA FECHA: FAUSTO LAHERAS Y JULIAN TRISTÁN, QUE FUERON ASESINADOS EL DÍA 25 DE JULIO, ALEJANDRO PASCUAL Y AVELINO ARRIAZU QUE FUERON SACADOS DE SUS CASAS Y ASESINADOS Y ABANDONADOS EL DIA 26 DE AGOSTO. EN EL SALON DE PLENOS DE ESTA CASA CONSISTORIAL AQUEL VERANO DE 1936, SIN CULPA NINGUNA, MÁS DE UN CENTENAR DE VECINOS ESTUVIERON PRESOS. UN TOTAL DE DIECINUEVE HOMBRES, EN DIAS DISTINTOS, FUERON SACADOS A LA MUERTE. PORQUE FUERON INOCENTES: EN MEMORIA DE MARTINA Y DE LOS CINCUENTA Y UN HOMBRES, QUE EN ESTE SU PUEBLO, AQUEL VERANO DE 1.936, FUERON ASESINADOS IMPUNEMENTE, Y HOY, ALGUNOS DE SUS CUERPOS ESTÁN DESAPARECIDOS.

Al traspasar la puerta entornada
al umbrío zaguán de la alcaldía
 refrena el corazón y mira abajo
tus piés están pisando gallardía.
Si aguzas los sentidos afilados
mientras cierras los ojos un segundo
toda la fuerza bruta de este mundo
se abate sobre hombres humillados.
Rezuman amapolas sus heridas
se asusta de su gesta el asesino
golpean sus cabezas en las puertas
maldiciendo su cuna y su apellido.
In memoriam de Martina y 51 hombres más.
En su representación:
Alfonso Marquina (Alcalde) Martín Domingo (Secretario)  
Fausto Lasheras, Julián Tristán, Alejandro Pascual y Avelino Arriazu. (Concejales)
            
            Le adjunto los dos textos para que puedan elegir el que mejor proceda a su parecer, en la confianza de que desde esa Corporación estará de acuerdo con esta idea, y de que no solamente tendremos el oportuno permiso, sino que también el Ayuntamiento cargará con los costes y colocación de la placa, e incluso, espero, proveerá al acto de un centenar de sillas en las que se puedan sentar las personas mayores y la megafonía para que quien tenga poca voz pueda también hacer uso de la palabra, y todos aquellos detalles que son necesarios para que un acto de este tipo tenga la debida dignidad..

Dejo para otra, el detalle de los actos de los días 25 y 26 de Agosto, y en esta, quedo a su disposición para lo que usted entienda conveniente, desde la esperanza y el ánimo, que no se me agotan a pesar de la dificultad que esta tarea representa en nuestro pueblo, en que esta generación nuestra, aunque aquellos tiempos nos queden lejos, habremos de tener una perspectiva histórica y dar la importancia y trascendencia a aquellos hechos tan injustos como determinantes en la historia de nuestro pueblo, y sabremos y daremos cura: a esta herida que ha extenuado de dolor a muchas víctimas.

Muy atentamente.

lunes, 6 de mayo de 2013

Cartas a los socialistas


6 de Enero de 2011.

Agrupación socialista de Buñuel.
A la atención de: Laura Almíngol Portolés.

                 Estimada Laura:
           Te contestó directamente a ti, porque contigo es con quien llevo meses esperando hablar, y te contesto en mi propio nombre, porque no quiero hacer de nadie corresponsable de mis actos.

De la organización del partido socialista de mi pueblo, yo he dicho  tres cosas muy claras y graves, y quedaron grabadas, y al parecer las has oído en las grabaciones que enviamos a nuestros contactos. Estas consideraciones puedes tener por seguro que las he hecho para provocar, pero no para provocar el enfado, sino para provocar la fibra.

La primera de ellas es, que un mes antes de que se fuera a ser el 17 de diciembre, dije que el PSOE tampoco no había ayudado a nada a organizar lo que estábamos organizando. Te diste por aludida y muy ofendida, pero era la verdad. Yo había tratado de todas la maneras poder hablar contigo, si quieres en otro momento te pongo nombres y apellidos y al final todo se quedaba en agua de borrajas. Había estado en tu casa y en una conversación bastante tranquila, y sin que yo te pidiera nada, te habías comprometido a hacer tres pequeñas cosas, que podían haber dado mucho de sí, y estamos a día de hoy, en que seguramente ya ni te acordarás de cuáles eran.

La segunda de ella hace referencia a que el Ayuntamiento de Buñuel con vuestro apoyo con vuestra consideración con vuestro apoyo con vuestro beneplácito… con vuestro nombre y con vuestra foto, ha publicado un libro en el que se vuelve a decir que en Buñuel en 1936 no pasó nada. No sé si es tan difícil darse cuenta de la gravedad que tiene esto. La institución Príncipe de Viana va a poner ahora una cruz en 800 bibliotecas.

La tercera es una realidad más subjetiva pero que yo la aprecio muy diáfana, y es que, la influencia perversa de los socialistas, afectó para que ninguno de los huérfanos que viven en el pueblo y que se habían comprometido conmigo a estar en la presentación… estuvieran. y que casualmente, solamente acudieran los ajenos a su influencia.

Son las tres cosas que digo y que mantengo.
Y es fácil de entender que no lo queráis reconocer.

Es más fácil actuar con arreglo a una concepción, a una predisposición ante quién no se conoce de nada, tildarlo de loco y de manipulador cuando convenga y no imaginarle que sea capaz de sacar adelante lo que se propone. Y esta concepción y predisposición a las que ya estoy acostumbrado todavía sigue jodiendo aunque sea la actitud que utiliza conmigo las derechas. Y también es más fácil tener miedo a lo que pueda pasar si se habla a calzón quitado de lo que algunos no quieren escuchar, pero que sin embargo dejan tenebrosos los ecos del odio del rencor y del revolver.

De vuestra misiva ha habido algunas cosas que me han picado porque son una muestra más de que no intuís siquiera la trascendencia de lo que se está tramando con lo que estoy haciendo, ni de cómo, poco a poco hay gente que se esta implicando en la medida en la que en estos tiempos se puede.

La primera, las violencias que todavía las hay y que sufrís de unos y otros. Os metéis en la náusea sin daros cuenta, ¿pero como se os ocurre a vosotros hablar ahora de: gente asesinada, perseguida, humillada,,,? Si por ejemplo, esta noche misma noche, ahora hace un rato, han sacado a un joven de su casa, de la celda que ocupaba en un cárcel, y se lo han llevado sin decirle nada, y nadie sabe a dónde, aunque seguramente que acabará en los campos de concentración que tiene el gobierno español por ahí perdidos y con muy pocas posibilidades de acabar su recorrido con vida. Y no estoy hablando de la eta como me queréis dar a entender a mi vosotros.
Es lo mismo que en el 36 pero con otra gente.

La segunda: ni irresponsabilidad por haber pedido apoyo. Yo nunca he pedido apoyo para mí, ni para mi libro. Yo nunca he pedido apoyo para los huérfanos y huérfanas que fueran a venir a Buñuel, por cierto dos de ellas no habían vuelto desde que salieron despavoridas siendo niñas. Pedí apoyo y decía: “tenemos que reventar el casino” para hacer un reconocimiento y un homenaje a los asesinados que a la postre es lo que ha resultado ser el libro. Hoy la gente habla de Alfonso y de Fausto como si los conocieran de siempre

La tercera que os refugiéis en los lugares comunes de la demagogia para decirme qué. ¿Que os vais a subir al carro… o que os vais a bajar?

De lo que hayáis hecho hasta la fecha desde la Agrupación Socialista, yo no lo he puesto en duda nada, ni lo he negado, ni lo he recriminado, ni lo he menospreciado nunca y si alguien te ha dicho lo contrario te ha mentido. Y si en algún momento me hubiereis pedido ayuda, por mi parte, la hubieseis tenido. Tampoco le he relatado a nadie las cosas que yo he hecho en este tema en los últimos más de treinta años, ni las factura que he pagado ni las que estoy pagando en estos días. Aunque puestos en este trance si es necesario os haré una lista de todas las cosas que teníais que haber hecho y no habéis hecho antes… y en estos días.
Que ha dejado mucho que desear hasta el último minuto.
Y esto no ha hecho más que empezar.

Y a partir de ahora, en este año en el que se cumplen los ochenta de la proclamación de la República y los setenta y cinco de los asesinatos queda tajo para hacer y no parar.

El próximo día 22 hay una nueva presentación del libro a la que estáis invitados incluso a auspiciarla y organizarla.

Durante todo el año se va a organizar una charla republicana cada mes en la que se va a tratar de revivir la realidad de aquellos años republicanos que han querido los poderes del bien pensar y del bien hacer, que pasaran como los más aciagos de la historia.
Para el 14 de Abril se presentará una nueva obra.
Y para finales de año otra obra.
Y vamos a trabajar en tener un centro republicano este mismo año.
Y el día 23 de Julio queda el homenaje a los huérfanos
Y el día 26 de Agosto el recorrido cantando que hemos de tratar de que tenga continuidad cada año hasta la eternidad.

Y más todo aquello que se vaya ocurriendo por el camino.
Unas cuantas propuestas al pleno del ayuntamiento. También tenéis la posibilidad de trasformarlas en mociones desde el partido socialista. La primera sobre el libro y sobre el insigne historiador que dice que en 1936 no pasó nada. Y sobre la historia en Internet. Y sobre la cruz. Y sobre las calles. Y las campanas. Y las procesiones. Y la demagogia populista.
Pues anda que no hay dónde labrar.
Y eso también es reivindicar a aquella gente.
Para este año queda lo más importante por hacer, y es que, en un pueblo en el que en las elecciones generales hay más votos de izquierdas que de derechas, se gane de una puñetera vez las elecciones.
Hay esta el poder quitar la cruz y reconocer a los inocentes.
Y para ello.
No podéis copar todo el espacio de la izquierda.
O tendréis que buscar una candidatura con la condiciones para ganar.
O deberíais dejar de presentaros.
No sé por qué me da, que en lugar de arrascarse la soberbia y mandarme la misiva que me habéis mandado, que al final solo ha servido para darme pie a que me explaye, igual hubiera sido mejor haber hecho lo que ha hecho mucha buena gente de nuestro y de otros pueblos:
arme las gracias por haber escrito el libro.
Y colocaros del lado de mi valentía.
 
Solamente recordar que el primer escudo franquista del pueblo lo quité yo solico en el año 1977. Aquello sí que fue.
Por el precio de un café cuento la historia.
Muy atentamente.
Pedro José Francés
                                                                          
 
21 de Marzo de 2011.

A la atención de:
Agrupación Socialista de Buñuel

Ya me había advertido Laura Almíngol en su última comunicación, que si entendíais a bien, os podríais en contacto conmigo.
Ese aviso ya venía a decir que no me ibais a contestar.
He esperado más de dos meses y me veo en la obligación de volver a decir.

A Emilio Mola, aquel del bando y de las instrucciones en las que decía que: la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo… y hay que sembrar el terror y dejar una sensación de dominio eliminando sin escrúpulo a todos los que no piensen como nosotros… estas fueron las ordenes que siguieron a rajatabla en nuestro pueblo: la guardia civil y los falangistas. Luego, Franco, el dictador criminal, en el año 1937 le otorgó a semejante genocida el título de: Duque de Mola, grande de España. El título como era con carácter póstumo lo ostentaba hasta que falleció su hijo, y ahora lo ha heredado su nieto que también se llama Emilio Mola pero Pérez de Laborda. La renovación de la titularidad del Ducado la ha firmado el ministro de Justicia del Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero: Mariano Fernández Bermejo con un Real decreto de fecha 20 de febrero de 2009.
 Vergonzoso.
Más que vergonzoso.
Como engañáis a los inocentes.
Visto esto uno ya se puede esperar cualquier cosa.
Para que luego os pongáis dignos y ofendidos por un tócame roque.

Ahora me han dicho que vais a tener una representación en el Homenaje de Magallón a los ochenta asesinados que aparecieron en una fosa común en su cementerio, y que estaréis al lado de dos concejales de U.P.N.
Vaya foto.
Entre unos y otros trescientos euros os ha costado la instantánea.

Me están entrando ganas de llevar el libro de la Historia de Buñuel, ése que avalasteis hasta con foto, y leerles lo que pone del año 1936 y de cuyo día 26 de agosto, allí han aparecido algunos restos.
Unos y otros cómo se puede tener unas espaldas tan anchas.

Anunciamos en la segunda presentación de la obra Buñuel verano de 1936 de la esperanza al terror, que hicimos en la casa de Cultura, allí donde hemos sido los únicos que desde que se abrió hemos pagado por utilizarla, que se estaba tratando de denunciar en los juzgados de lo penal de Tudela al Sr. Alcalde por el tema de la cruz de la puerta de la iglesia por no cumplir la Ley de Memoria Histórica.
Va para adelante la denuncia.
No sé si estaréis haciendo algo al respecto desde vuestro partido.

También en función de las vías que está abriendo la Justicia con referencia a los hechos ocurridos en aquellos días y que quedaron impunes y sin esclarecer, el Tribunal de Justicia de Navarra dice y por lo que dice, se está tratando de presentar denuncia por desaparición de las diferentes sacas que se llevaron de nuestro pueblo y de las cuales todavía hay cuerpos que no han aparecido y persistentemente hay quien los anda buscando.

Habrá que tratar que la justicia llame de testigos a aquellos vivos que puedan saber algo de lo que pasó en aquellos días y que andaban por ahí.

Os hago llegar la carta que le he enviado al Sr. Alcalde a cuenta de lo que estamos organizando en torno a Luís Tajafuerce Morales.
En principio se presentará la obra el día 29 de Abril.
Estoy tratando de preparar una presentación por parte del autor de la obra biográfica de Julia Álvarez Resano.
Y otra de la escapografía de Jesús Navarro Blasco.
Son actos de memoria histórica de nuestro pueblo, y de recuerdo, en los que espero contar con vuestra colaboración.
Sigo preparando los actos del 23 de Julio y del 26 de Agosto.
Para el recorrido de las calles ya tenemos Coral, música y texto.
Os lo envío para si lo queréis ir ensayando.

Y a propósito de Emilio Mola duque de Mola, me suena a mí en mis recuerdos que cuando yo era crío y era alcalde José Sayas Almíngol a la sazón jefe local del Movimiento, hicieron: hijo no sé si predilecto o adoptivo, me falla ahí un poquico la memoria, a Luís Pérez Martínez.

Estoy tratando de conseguir la lista de alcaldes de Buñuel desde el 20 de Julio de 1936 y cierran la información desde el ayuntamiento.
Si pudierais.
Muy cordialmente.
Pedro José Francés Sayas.

miércoles, 10 de abril de 2013

De la esperanza al terror


25 de Diciembre de 2010.
      A la atención de: Santiago Mayayo.
      Alcalde del Muy Ilustre Ayuntamiento de Buñuel
            Muy Señor Alcalde:

Como ya le había dicho en alguna otra de mis cartas, y como usted también lo habrá advertido porque ha sido notorio en el pueblo, ya está en la calle la obra en la que se recoge la parte más trágica y determinante de la historia de nuestro pueblo: Buñuel verano de 1936 de la esperanza al terror. Esa parte de nuestra historia que no llego a entender porqué la quieren ustedes ignorar, ocultar y en último extremo: negar. Episodio histórico, que aunque haya que reconocer que tiene muy poco de popular y folclórico, creo que debemos conocer y reflexionar más que ningún otro, puesto que es el momento más categórico del devenir de nuestro pueblo y sus gentes y no pueden caer tristemente en el olvido.

Espero que usted sabrá perdonar que la presentación de esta obra, la quisiera hacer el mismo día a la misma hora, en la que de la mano de usted, se hacía a la luz, otro libro de historia de Buñuel: Historias de Buñuel I. apoyado unánimemente desde el consistorio que preside y con provecho de fondos públicos de aquí, allá y acullá y con la colaboración de varios historiadores profesionales para darle brillo y esplendor. Libro en el que con total desvergüenza se vuelve a ocultar lo que pasó en nuestro pueblo aquel verano de 1936. Y comentarle que este día 17 de diciembre presenté mi obra, para demostrarme a mí mismo, a usted, a su corporación y a los vecinos, que aunque sea un asunto en el que es muy complejo hablar con libertad en nuestro pueblo, hay que hablar sin miedos y sin prevenciones, y que yo, no voy a tener ningún complejo en contar la verdad de lo que pasó entonces. Y aunque puedo reconocer que a mi persona no merece darle mucha importancia, espero que tampoco me falte el valor y la serenidad suficiente para seguir hablando de la cuestión en el futuro.

Una vez preparada la edición, le propongo a usted como mejor proceda, que desde su autoridad partidaria, lleve al convencimiento a su corporación, de comprar una partida de libros de Buñuel verano de 1936 de la esperanza al terror, para repartir a todos los habitantes del pueblo como se ha hecho con el de: Historias de Buñuel I. Esta nueva actividad histórica y cultural municipal, ahora que está todo de la edición preparado, podría tener un coste menor de lo que para el Ayuntamiento han supuesto la edición del otro libro referido.

Para que lo puedan tener aquellos que no lo quieren comprar.

También le propongo hacer una nueva presentación de la obra, Buñuel verano de 1936 de la esperanza al terror, esta vez en la Casa de Cultura y auspiciada por el Ayuntamiento que usted preside. Esta vez con carteles anunciadores por todo el pueblo que siendo del municipio nadie arrancará y con los consiguientes pregones anunciadores del acto.


 Para aquellos que no pudieron ir porque estaban en la suya.
Y para los que no fueron porque tenían miedos.
Y para contar tranquilos.

En todo caso solicito que pueda usted organizar un acto sencillo en el que pueda entregar gratuita y personalmente a todos los miembros de su corporación y a todos los empleados municipales, y a los cinco historiadores que han colaborado en la edición de Historias de Buñuel I, un ejemplar de la obra: Buñuel verano de 1936 de la esperanza al terror, para que ya nadie pueda decir a partir de ese instante, que no sabía nada de lo que pasó en aquella casa hace casi setenta y cinco años.
Aunque pueda estar más solo que el junco en el agua, yo voy a seguir.

Desde la corporación que usted preside, no pueden seguir faltando a la verdad con tanto descaro, porque en otro caso la gente puede decir que ustedes son unos mentirosos. Por esta razón creo que deberían repasar y modificar la página Web que tienen abierta en la red de Internet y en la que cuentan la historia de nuestro pueblo. Una reducción histórica que ya empieza a ser la base de datos en la que todo el mundo busca para saber de nosotros y dándolo por verdadero, copiar lo que dice.
Ustedes mismos lo han vuelto a hacer en el nuevo libro.
Un corta y pega.
Ustedes mismos, ya se han creído su propia mentira.
Es increíble que ni usted, ni nadie, sea capaz de aquilatar la gravedad de esta circunstancia de falsedad y desfachatez.
El lunes 27 de diciembre tengo una entrevista con parlamentarios del Parlamento de Navarra, para evitar en la medida en que se pueda, que la Institución Príncipe de Viana pueda repartir ni uno sólo de los 800 libros que se ha quedado de la edición Historia de Buñuel I. que ustedes han preparado, y por lo que, según las informaciones que han salido en los medios, ya ha pagado un precio, incluso con la aquiescencia de los concejales socialistas, porque en esa obra, se confirma, en la página 31, que en Buñuel, que en aquel verano de 1936 NO PASO NADA.
Mentira grave y muy trascendente.
Y esta mentira no se puede propagar por las bibliotecas al infinito.
 
Yo sé que hay algunas personas afectadas que en estos días están a vueltas con la cruz que hay en la puerta de la iglesia en recuerdo a los que murieron por dios y por la patria. Aunque se tenga mayoría no es razón suficiente para mantener levantada la ignominia y creo que hay que buscar una alternativa que recuerde a todos en la misma dignidad y como muertos todos, todos, muertos por la mano del fascismo del nacional catolicismo y por los militares alzados en armas.
Tengo la esperanza de que usted trabajará en esa línea reconciliadora.
Ya sabe usted que también por mi cuenta estoy organizando dos homenajes de recuerdo de aquella tragedia que ya van tomando forma.


A los huérfanos el día 23 de Julio de 2011.
A los asesinados el día 26 de agosto de 2011.

Creo, que una vez que se está hablando ahora y por primera vez con naturalidad de lo que ocurrió entonces, sin que todavía se haya movido de sitio el Cabezo del Fraile, es más fácil y plausible que sea desde el mimo consistorio desde donde se lideren y organicen estos actos. Del consistorio eran alcalde y concejales: Alfonso, Fausto, Julián, Avelino y Alejandro, y empleados municipales eran: Martín, Celestino y Máximo. Poco a poco las personas van a entender qué pasó y van a querer recordarlo sin odios sin rencores y como un canto a la justicia y a la libertad.
El día 26 de agosto hay que hacerlo eterno en nuestro pueblo.
Estoy dando forma a otras actividades de homenaje de las que espero darle cumplida cuenta en el futuro.

Antes de estos homenajes está previsto que vean la luz otros dos libros en los que se recuerdan vivencias de aquellos tiempos en nuestro pueblo:
 Como la mula al surco.
Al pasar la barca.

También aprovecho la ocasión para informarle por si pudiera hacer algo por su parte, que otros libros en el que se recuerdan aquellos tiempos en nuestro pueblo y que se titulan: Navarra 13936/1939. de la esperanza al terror  y  Mi amigo el viento, escapografía de Jesús Navarro, obras de las que soy coautor y autor, a pesar de haber sido entregados varios ejemplares de manera gratuita por sus respectivas editoriales a la Biblioteca Pública de Buñuel en la que está de responsable Fidelidad Portolés. Lectores interesados en conocer estas obras van a la biblioteca y no están en el fondo.
¡Aquí de “ese” no hay ningún libro…! Dice.
Para que estas obras estén a disposición de los lectores vecinos.

Yo siento mucho que usted todavía no haya encontrado, ni la razón, ni la oportunidad, ni el momento para tratar de dar forma a esta reivindicación de la inocencia de los inocentes pero sin embargo yo sigo quedado a su disposición .
Muy atentamente.

jueves, 14 de marzo de 2013

No hay permiso

      20  de  Agosto  de  2010
 A la atención de: Santiago Mayayo.
Alcalde del Muy Ilustre Ayuntamiento de Buñuel
 
Muy Señor Alcalde:
            He vuelto a tener respuesta a mis peticiones. Se lo agradezco.
          Una contestación: fría, seca, impasible, hueca, pusilánime, alejada… administrativa, queriendo no dejarse impresionar, como si con usted no fuera la cosa, tomando distancia. ¿De qué va ahora éste…? ¡A darse importancia y a dar la nota…! Hay que ver cuantas cosas han de aparentar algunos políticos para ganarse el jornal y vadear los avatares públicos.
            ¿Total..? ¡p´a qué… p´asconder l´ala bajo la cabeza!
             Vuelvo a empezar:
            La Ley Orgánica 9/1983 dice en su artículo 8 que para la celebración de reuniones en lugares de tránsito público se deberá comunicar por escrito en fecha a la autoridad gubernativa. Punto. En la fecha correspondiente lo comunicaré a la autoridad conveniente. Hoy no se necesita permiso de ni de usted ni de su corporación para celebrar estos actos.
             El permiso era una excusa para solicitar y ofrecer otras cosas a saber:
            -  Quedando a su disposición para si fuera necesario en cualquier momento y lugar o de cualquier manera: 19/04/2010.
             -  La puesta en valor y en conocimiento de las generaciones venideras, lo que sucedió en nuestro pueblo en aquellos días. 25/5/2010.
             -  Que conmemoren estos sucesos de una vez y para siempre… 25/5/201
            -  Estarán dispuestos a colaborar con la financiación y la organización de los eventos de recuerdo, 25/5/2010, como un reconocimiento de lo que sucedió ese verano, ante los hijos de todos aquellos asesinados. 25/5/2010.
            -  En la confianza de que podré contar con su colaboración y que usted contará con la mía, 25/5/2010.
            -  Espero confiado que atenderá la solicitud de financiación que presentaré dentro de unos meses, 30/6/2010, y que también, para que no se magnifiquen dolosamente estos actos, podré contar con su colaboración y que usted contará con la mía, 30/06/2010
Pero usted se aleja de estos ofrecimientos, confianzas y deseos.
Yo esperaba que usted fuera consciente de que los sucesos del verano de 1936, son la parte de la historia: más negra y vergonzante, pero también: la más importante, la más grave, la más trascendente, la más determinante de la historia de nuestro pueblo.
            Y me empieza a dar que usted también la trata de ocultar.
Aquellos asesinatos impunes, dejaron 151 huérfanos en nuestro pueblo: Buñuel. Mucho me ha costado hacer la cuenta exacta de aquellos que se quedaron sin padre en aquellos cuarenta días. Muchos hijos quedaron aquí y nunca han salido de nuestras calles, otros hijos han pasado la vida en un ir y volver, aunque hay otros muchos que se desparramaron cuando salieron del pueblo despavoridos arrastrados por sus madres.
Son muchos los que por circunstancias de la vida han desaparecido.
Pero, entre unos y otros todavía viven 47 de aquellos niños.
Hoy usted puede ver pasear las calles de Buñuel 27 de ellos.
Algunos nunca han vuelto. Y desean volver.
En estos últimos meses, para conocer algunos detalles de aquellos hechos que vengo recopilando desde hace tiempo, he hablado con muchos de estos huérfanos, casi todos son mujeres, echando la tarde en un rato como si hubiéramos entrado en el túnel del tiempo, sentados en la mesa camilla. Ratos: extendidos, conmovedores y transparentes en los que sus palabras llegan al corazón mucho antes que al papel en el que se toma nota.    
 
Y  puede creerme que todavía están muy dolidos por aquellos hechos. No me ha sorprendido su dolor pero si me ha asombrado la intensidad de ese dolor. Ascuas ardientes de carbones viejos.
 No puede hacerse una pequeña idea de lo que todavía sufren esas ancianas, y confiesan, como casi cada día hay alguien que les ofrece una pizca de humillación para que no puedan encontrar consuelo y recuerden que sus padres fueron los que perdieron la guerra. Con estas mujeres uno se sienta y escucha y comprueba que cada vez que hablan de la muerte de sus padres: de cómo lo sacaron de su casa, de cómo les llegó la noticia, de cuánto lo estuvieron esperando, de cómo trataron de encontrarlo… se les arrasan los ojos  y parecen volver a revivirlo. Uno trata de que no le afecte la emoción y recompone su ánimo para seguir oyendo. Ellas cuentan y luego detallan, después personalizan, y sus cuerpos, ahora ajados, todavía tiemblan cuando andan en esos recuerdos, que algunas veces son los suyos y las más de las veces son los recuerdos de sus madres. Uno trata de poner una sonrisa para sentirse más cómodo, aunque seguramente no sea el momento, y al poco rato, se advierte que a ellas, hasta su propia sonrisa, que por simpatía ha aparecido en su cara: les hace daño.
            Puede usted hablar con ellos, sacarles la cuestión de sus padres asesinados a colación y comprobará personalmente lo que le cuento.
            Luego. Vaya y explique.
            Les explique a esas mujeres: por qué de manera oficial, todavía nadie ha reconocido que sus padres fueron asesinados injustamente y nadie ha habido que les reconociera su condición de inocentes.
             Y les explique porqué usted tampoco quiere hacerlo.
             No vaya si no quiere.
             Pero le puedo asegurar que: a todas ellas les duele el alma por dentro. No saben que ocurrió más de lo que vieron, porque sus madres nunca le hablaron para que no aprendieran a odiar y que no odiaran y no odiaron. Y si no acude, también se perderá: poder admirar los orgullosas que están de ellos: de sus padres y de sus madres. Y piense que cada vez que tratamos de ocultar desde la memoria institucional y de olvidar, desde la perspectiva individual o social, estamos pegándoles de nuevo: cuatro tiros a sus padres.

 Es posible que usted piense que ya han pasado muchos años desde que ocurrieron aquellos hechos tan deleznables, aunque, puede que en realidad: las marcas de las balas en la pared del cementerio de nuestro pueblo, todavía los recuerden como muy recientes. El blanco de la cal no los ha ocultado y todavía están allí los contrastes de los plomos que tocaron pared la noche en la que fusilaron a Lucio y a Valentín. Así es como consta en los archivos de la villa en los que se escribe que recibieron el último sacramento de manos del sacerdote Don Agustín Litago Fernández. Parece ser, recojo lo que he oído muchas veces en confidencias de otros viejos, como seguramente usted también habrá oído alguna vez, que: según estos mismos elementos contaban luego, para defenderse a sí mismos y decir que habían sido los otros los que habían disparado sus fusiles, parece ser que repito, que estaban presentes en el fusilamiento de estos dos hombres inocentes: Leopoldo Cillero, Vicente Leorri, Gregorio Sainz y Emeterio Aramburu.
           Fueron los dos últimos asesinados en nuestro pueblo.
           Eran poco más de las cero horas del día veintisiete de agosto de 1936.

 
            La obra: Buñuel, Verano de 1936, De la esperanza al terror, ya está acabada siguiendo el esquema que le expliqué en la mía de 25/5/2010.  Repasándola están para su publicación.
           Han quedado 380 páginas duras, crueles y amargas.
           Ya no se podrá ocultar lo que pasó.
          Quedo a su disposición o la de su Junta de Gobierno.

Esperando sea de su atención.
Muy atentamente
          
 

jueves, 7 de marzo de 2013

Evasivas y hechos ciertos

30 de Junio de 2010
A la atención de: Santiago Mayayo.
Alcalde del Muy Ilustre Ayuntamiento de Buñuel

Muy Señor Alcalde:
      He recibido la comunicación de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento que usted preside Nº 869 en respuesta a mi escrito Rº de Entrada 883/2010 y en primer lugar le quiero agradecer muy sinceramente la deferencia, que por primera vez, ha tenido a bien advertir conmigo.
     Yo conocía, siempre de oídas, la manera de responder que tiene algunas veces la administración para contestar a sus administrados y a la que le llaman silencio administrativo. A mi usted, seguramente llevado por esa deferencia me ha contestado con una fórmula que la verdad es que desconocía absolutamente: contestar a lo que no se solicita sin tampoco decir nada. “no considera oportuno programar unos actos a celebrar después de la terminación de su mandato” Dice.

      La contestación que me ha trasladado la he llevado a consultar a algunas personas de mi entorno ¡abogados hay y todo¡ y todos me dicen que lo que tengo que hacer es pedir una aclaración de lo que me han querido decir con su traslado. Sin embargo, me pongo a discurrir para mis adentros y pienso, que si pido una aclaración, va a creer usted que yo soy tonto.

         Cuando yo le digo al inicio de mi escrito Rº de Entrada 883/2010 “se han de programar unos actos singulares…”
         No estoy pidiendo que se programen estos actos por usted, entre otras cosas porque en la misma carta ya le presentaba el programa de actos que se van a organizar para esas fechas tan señaladas.

En el mismo escrito Rº de Entrada 883/2010 “aprovecho la ocasión para solicitar… el permiso pertinente para celebrar estos actos en mi propio nombre y bajo mi única y exclusiva responsabilidad…”
            Este permiso, sí que le solicito muy atentamente.

No obstante también es verdad que en este escrito Rº de Entrada 883/2010 le confieso que “tan persuadido estoy, de que tanto usted como su corporación estarán dispuestos a colaborar con la financiación y la organización de los eventos de recuerdo…” y  en la confianza de que podré contar con su colaboración y que usted contará con la mía…”
            Es posible que a estos deseos sea a lo que usted me haya contestado.


Tan seguro estoy, de que dada la trascendencia del asunto y lo trágicas y funestas de las características de los hechos que bien conocemos:
* Fueron cincuenta hombres de Buñuel y una mujer.
* A ninguno de ellos, nunca nadie le pudo acusar del nada.
Su tribunal de justicia fue el mostrador de las denuncias.
* Sin embargo fueron a buscar a los inocentes a sus casas.
* Los hijos recuerdan a todos aquellos desalmados que fueron a por sus padres.
* Salvajes, los asesinaron a tiros a golpes y a cuchilladas.
* Luego, tiraron sus cuerpos derribados por los golpes y las balas allí dónde nadie sabe.
* Quedaron más de ciento treinta niños sin padre.
* Todavía viven una cuarta parte de aquellos huérfanos.
* Todo el pueblo sabía quienes fueron los criminales y calló.
* Sus verdugos quedaron impunes y algunos con honores.
* A ningún criminal persiguió nunca la justicia.
* Nadie reparó a los descendientes de las víctimas.
* Nunca se ha hecho un reconociendo a la injusticia.

 Espero confiado que atenderá la solicitud de financiación que presentaré dentro de unos meses, parte de la cuál es necesaria antes de la terminación de su mandato, para que estos actos lleguen a buen fin. También espero humildemente que dejará usted a la próxima corporación esta labor de reconocimiento de la injusticia que fueron estos crímenes, lo suficiente trabajada, para que en ese momento nadie pueda aducir premura de tiempo, puesto que el año que viene es el momento, luego ya es tarde.

En la confianza de que para que no se magnifiquen dolosamente estos actos, podré contar con su colaboración y que usted contará con la mía, aprovecho la ocasión para solicitar de nuevo con este mismo escrito: el permiso pertinente para celebrar los actos a los que hacía referencia en escrito Rº de Entrada 883/2010 en mi propio nombre y bajo mi única y exclusiva responsabilidad.
Esperando sea de su atención.
Muy atentamente.
 

Tres fotografías de la pared oeste del cementerio de Buñuel.
Aparecen las marcas de las balas de los fusilamientos que allí seejecutaron
 
 .
 
 
 

miércoles, 27 de febrero de 2013

No nos quieren empadronar

1 de Febrero de 2010
A la atención de: Juan Antonio Pérez
Secretario del muy ilustre Ayuntamiento de Buñuel

Muy Señor mío:
Con fecha 15/6/2009 me dirigí al Señor Alcalde de la villa de Buñuel, para explicarle mi opinión acerca de la negativa, aunque no quedara constancia, por parte de la administración municipal de la que usted es el secretario, a que yo mismo y mi esposa, pudiéramos empadronarnos en el pueblo que nos vio nacer: a los dos, hace más de cincuenta años.

- ¡He de consultarlo con el alcalde…! Nos dijo usted              
- ¡No, no es posible empadronarles…! A los pocos días.
¡Perversa burocracia…! ¡Infortunados funcionarios…!
Han pasado muchos meses y todavía nos duele allí: en lo más profundo.

Usted entenderá que cuando les contaba a mis amigos que no me dejaban empadronarme en mi pueblo… no se lo pudieran creer. Pero Pedro… ¿cómo es posible...? ¿Pero no estás en tu casa… en la de la plaza? ¿En la casa en la que tienes tus cuadros… y los juguetes de tus hijas? ¡Si, sí… pero…!
Han pasado muchos meses y todavía no se lo sé explicar a mis amigos.
Hasta el señor alcalde, sorprendido cuando le preguntaron por la razón por la que no nos habían empadronado, dijo: que se estaba desayunado con la noticia… y que si le escribía tendría contestación. ¡Vaya que si la tendría…!
Han pasado muchos meses y todavía no me ha contestado.
¡No tenía domicilio…! Dice usted.
Tengo y tenía mi casa. Es  la casa en la que llevaba viviendo cuarenta años y dónde nacieron mis hijas… y los propietarios éramos yo y mis hermanos de la misma manera que las casa en las que ellos estaban empadronados no era de ellos sino que era de ellos y mía a partes iguales… ¡que para eso me hizo usted que le llevara la sentencia que lo confirmaba!
¡Hay unas normas municipales que hay que cumplir…¡.
Se escuda.
Parece ser que hay muchos moros y pocos cristianos.
Puede ser, que mi casa, mañana, sea considerada casa patera. Estoy seguro que todavía tienen ustedes empadronado a alguno de mis hermanos en ella.
¡Están enfrentados los dos hermanos y nos quieren meter al Ayuntamiento en medio…¡ Me dicen que dice como no queriendo ofender pero ofendiendo.

Que yo quisiera empadronarme en mi pueblo nada tenía que ver con el hipotético conflicto que tuviera con mis hermanos. Pues usted no tiene ni idea de lo que teníamos o no teníamos… y si tenía alguna idea era la idea que le había contado y usted la había compuesto como había querido… y piensa el fraile que todos son de su aire. Y a mi, cada vez que usted lo dice y lo repite me afrenta
Y mi esposa ¿con quién estaba enfrentada mi esposa?
¡Yo no lo conozco de nada…¡ 
Explicatio non petita acusatio manifesta.
Pues mire usted: estando yo en mi casa, asomado en la terraza viendo las vacas y escuchando la música de la banda, pensaba este verano y recordaba: aquel vallado de la plaza la hice yo siendo adolescente, las barreras de hierro que protegen las bocacalles, las primeras las hice yo siendo joven y la gente se reía… y seguía repasando y recordando que: incluso fui yo, cuando ya era un hombre adulto, quien promovió las acciones judiciales para que quitaran la penitencia con la que cargaban los niños callados que estaban en la escuela de música. Y también soy yo, el intrépido que plantó la primera empresa de las que hoy hay en el polígono industrial… qué quiere que le diga también soy quien ha hecho los cuadros de madera colgados en alguna pared de la casa en la que usted trabaja.
Y más cosas… que para qué le voy a contar.

¡Ahora puede empadronarse si quiere…¡ Como si fuera usted quién para darme permiso… 0 ¿es que ahora le han dado permiso a usted para que me lo dé?
Mi mujer y yo nos queríamos empadronar por una cuestión de amor a nuestro pueblo natal, a nuestras raíces resecas, a nuestra adolescencia y juventud transita… y por razones de reconciliación con nuestro pasado. Apego y recuerdo que nos atraen a una tierra recia, a un viento austero y a un paisaje con el fondo ocre de las Bardenas… independientemente de sus gentes y dirigentes.

A mi me dicen que usted es una buena persona.
Por no echar más leña al fuego, desde esa condición que dicen suya, creo que ya se habrá dado cuenta de la injusticia que cometió conmigo y con mi esposa con su sabia decisión. Comprenderá hasta que punto llegó la humillación que nos regaló sin perder el color de sus mejillas. Será consciente de la iniquidad con la que nos vimos agraviados cuando quiso demostrarnos su nivel de competencia.
Adivinará el pobre concepto que de usted quedó en nosotros.
Yo lo recuerdo funcionario en aquel día, a la defensiva sin haber ataque. Protegido en la trinchera de su mesa de despacho, serio y circunspecto, manejando malamente sus pertrechos… y al final, cogiendo el mismo camino que cogen los medrosos cuando se escabullen.
Pero han pasado muchos meses y usted todavía defiende su actuación.
Muy atentamente

viernes, 15 de febrero de 2013

Convocatoria

25 de Mayo de 2010
A la conmemoración de 75 aniversario del verano de 1936 en Buñuel.

A la atención de: Santiago Mayayo.
Alcalde del Muy Ilustre Ayuntamiento de Buñuel

Muy Señor Alcalde:
Como usted sabrá muy bien, los próximos meses de julio y agosto del inmediato año 2011, se cumplen setenta y cinco años de los días más trágicos de la historia de nuestro pueblo.
Cuarenta días que cambiaron muchas vidas.
Hasta la vida misma del pueblo.
La vida de todos nosotros.
La vida.
Aunque muchos mal pensantes piensan lo contrario, yo, estoy plena y fehacientemente convencido de que usted mismo, y la corporación que usted preside, estarán abiertos a hacer lo posible para la puesta en valor y en conocimiento de las generaciones venideras, lo que sucedió en nuestro pueblo en aquellos días. No tengo ninguna duda de que en entre nosotros, nadie desea que se olviden aquellos funestos acontecimientos.

Para que sirvan de estructura del recuerdo, estará conmigo, que para la rememoración de aquello, se han de programar unos actos singulares cargados de verdad y de sentido, a iniciativa de quien quiera que sea. Actos, con los que sin dejar lugar a dudas, se conmemoren estos sucesos de una vez y para siempre… aunque no fuera del gusto de nadie conmemorarlos.
No creo que pueda ser de otra manera:
Un reconocimiento sincero, como nunca se ha hecho antes, que dignifique por parte de las gentes de nuestro pueblo aquellas muertes.
Y a sus viudas que murieron acalladas.
Y a sus hijos que todavía lloran emocionados la muerte de sus padres.
Y a los muchos nietos que en estos días andan buscando a sus abuelos.
Y aunque se remuevan todos los espantos así debe ser.
Y aunque todavía hay mucho miedo, estoy seguro de que así será.
Y tan persuadido estoy, de que tanto usted como su corporación estarán dispuestos a colaborar con la financiación y la organización de los eventos de recuerdo, que se los voy a relacionar a continuación:

La tarde del  sábado 23 de julio 2011.

A las cuatro de la tarde de ese día en 1936 habían sido asesinados el alcalde y el secretario del Ayuntamiento en los bajos de la casa consistorial. Sobre este día de recuerdo, creo que se puede hacer un reconocimiento de lo que sucedió ese verano, ante los hijos de todos aquellos asesinados que todavía quedan con vida en el pueblo, Un reconocimiento a aquellos otros hijos que están volviendo a concluir su vida a la tierra en la que los parieron. Y un reconocimiento a otros tantos huérfanos que nunca jamás volvieron a pisar las calles de su pueblo, y que sin duda estarán este día agradecidos sin que nadie desee que agachen la cabeza.

El acto habría que hacerlo en la misma calle, en el carasol. En ese punto de la calle en el que pega el sol: por la mañana, al mediodía y por la tarde.  Allí, al chaparrón de calor, aquel verano, los familiares preocupados acudieron día tras día: a preguntar sin encontrar respuesta.
A preguntar donde estaban los suyos.
A preguntar qué habían hecho con ellos.
A preguntar donde podían ir a recuperar sus restos.
No sé si sabrá usted que a día de hoy, después de que se haya abierto la fosa común del cementerio de Magallón, en el que al parecer había enterrado un grupo de Buñuel, ¡todavía hoy¡ quedan 20 asesinados cuyos cuerpos nadie sabe dónde están, porque se sabe que fueron esparcido por la redonda… pero nadie sabe exactamente dónde.

También es de estricta humanidad que el homenaje se celebre en la calle, en el carasol, puesto que, aunque no creo que sea preciso recordar y tener presente, que allí, en el salón de plenos del ayuntamiento, estuvieron los padres de casi todos ellos encerrados: amenazados y torturados, durante muchos días. Algunos de ellos estuvieron hasta que fueron llevados al calvario, y no sería correcto homenajear en semejante cárcel a sus hijos.

En este acto y en los días siguientes, como un reconocimiento expreso a los hijos de los asesinados y desaparecidos de lo que ocurrió en aquel verano tremendo, se entregará de manera gratuita a toda la persona que lo solicite una obra colectiva titulada:
 Buñuel. Verano de 1936. De la esperanza al terror.
Obra de verdad cruenta, de rubor exacerbado, de miedo sostenido, de memoria que atormenta y de recuerdo amargo. Labor penosa de pasar a limpio la tragedia y de leerla a ratos. Obra en la que se relata: aquellos tiempos, aquellas circunstancias y aquellas personas víctimas y verdugos. Una  evocación aterradora: unos y otros de nuevo cara a cara, mirándose a los ojos, con las manos desatadas y las pistolas descargadas.
La obra contiene los siguientes apartados:
·    Introducción.
Un repaso a la memoria colectiva y selectiva que se ha sembrado en nuestro pueblo en los últimos años.
·    Ayer tarde.
Relato de una represión a los familiares y a los descendientes de los asesinados que dura ya más de setenta años. Huérfanos a los que han deslegitimado como testigos de lo que en realidad ocurrió.
·     Biografía de Alfonso Marquina.
El alcalde republicano.
Desde los recuerdos de niña de su hija Alicia.
·    Asesinato del Alfonso Marquina y Martín Domingo.
Alcalde y secretario del Ayuntamiento. Dos personas nobles venidas de otros pueblos pero que se entregaron al nuestro como si hubieran sido sus hijos. Este hecho todavía sigue vivo en la memoria de muchas personas.
·    Ideas Políticas de Fausto Lasheras.
Las ideas sociales que trataron de traer un poco de justicia social al pueblo. Fausto no pretendía en aquellos tiempos ir más allá de que: que no faltara cada día un plato de comida en cada casa del pueblo, independientemente de: de quién sostuviera la propiedad de la tierra.
·   La esperanza.
Un repaso al periodo republicano de nuestro pueblo. Años en los que se vivieron días irrepetibles en los que se alimentó el alma buñuelera.
·   El terror.
Día a día, los cuarenta días de oprobio.
Muerto a muerto los cincuenta y un muertos sin razón
·  Cartas de desamor.
Cartas de una mujer en la que se da cuenta cotidiana de los días más señalados de aquel periodo republicano.
Una obra que dejará constancia a perpetuidad de aquellos días.

La tarde noche del viernes al sábado 26 y 27 de agosto.

Y sin olvidar que en los días que transcurren del 23 de julio al 26 de agosto fueron asesinados otros 23 vecinos de Buñuel en distintas sacas, el recuerdo de estos acontecimientos se culminará esta noche.
Para esta anochecida, habrá una convocatoria a todos los nietos del pueblo, a toda la generación que nació en los años cincuenta a setenta, para recorrer las calles del Buñuel más viejo, casa por casa de los veinticinco hombres y una mujer que asesinaron aquella noche. Paseo que se dará en el mismo orden en el fueron cargados los inocentes a las camionetas de la muerte.
El recorrido se realizará acompañados de un gran grupo coral. Parando en cada casa. Cantado en cada parada con una sola voz el canto a la libertad del Fidelio de Bethoven traducida la letra del alemán. Aria desgarradora, con voces roncas y broncas, voces como aquellas que debieron sonar aquella noche en la que por la gracia de dios hubieron de subir al cielo 26 almas impulsadas por la fuerza poderosa de un dedo en el gatillo.
Sin duda será una noche de estremecimiento.

Queda sin concretar cómo se puede hacer en las casas de aquellos otros tres hombres que pudieron escapar, y como se puede hacer en las casas de los otros tres más, que cuando fueron a buscarlos no estaban, pero que fueron detenidos al día siguiente y asesinados de inmediato.
Así es como se hará.
Porque es de justicia.
Porque no puede ser de otra manera.
Porque muchos querrán que así sea.
En la confianza de que podré contar con su colaboración y que usted contará con la mía, aprovecho la ocasión para solicitar con este mismo escrito: el permiso pertinente para celebrar estos actos en mi propio nombre y bajo mi única y exclusiva responsabilidad.

Esperando sea de su atención.

Muy atentamente.